Cuando aún la comunidad no se reponía del hurto de 11 reses en zona rural del municipio de Albán, Cundinamarca un nuevo delito se consumaba, esta vez en la vereda Namay donde un pequeño productor de café fue víctima de un atraco en su propia casa.
Se trata de maría Angélica Pineda, quien con gran esfuerzo había logrado cosechar dos cargas de café y venderlas en el pueblo, pero cuando regresa a su vivienda llegan los delincuentes y cometen el robo del dinero, unos cuatro millones de pesos.
Las autoridades iniciaron la investigación de lo sucedido entre tanto que la población albánense no se repone de la incertidumbre y la preocupación por el incremento de la inseguridad en el municipio, “la situación es preocupante, la delincuencia nos tiene en la mira y nos sentimos desprotegidos, necesitamos que el gobierno local y las autoridades tomen medidas preventivas para erradicar la delincuencia y evitar que nos sigan robando”, expresó un campesino del sector.
