CUNDINAMARCA, COLOMBIA — En una acción articulada entre la Policía Nacional, la Fiscalía General de la Nación y el Ejército Nacional, las autoridades asestaron un contundente golpe a la criminalidad al desarticular a dos peligrosas estructuras delictivas denominadas “Los Pinchallantas” y “Los Rápidos”, responsables de atracos masivos, secuestros extorsivos y hurtos mediante modalidades tecnológicas en los principales corredores viales que conectan a Cundinamarca con Bogotá.Detalles del megaoperativo policialLas investigaciones permitieron ejecutar 12 diligencias de registro y allanamiento de manera simultánea en puntos estratégicos de Bogotá y el municipio de Soacha, logrando la captura de 17 personas señaladas de integrar estas redes delictivas.Estructuras afectadas: 11 presuntos integrantes de “Los Pinchallantas” y 6 de “Los Rápidos”.Impacto económico: A los capturados se les atribuye la autoría de al menos 9 casos documentados durante 2026, con rentas criminales que superan los $700 millones de pesos.Zonas de afectación: Corredores viales entre La Mesa y Bogotá, accesos por Soacha y rutas de transporte de carga del departamento.Fuerzas participantes: Especialistas de la SIJIN, el grupo de operaciones especiales COPES, la Dirección de Tránsito y Transporte (DITRA), el CTI de la Fiscalía y tropas de la Décima Tercera Brigada del Ejército (Batallón Tequendama).Modus operandi: De la trampa vial a la extorsión digitalEl modelo delictivo implementado por estas bandas combinaba la fuerza bruta con el uso de tecnología para saquear a los conductores que transitaban por zonas desoladas o con poca iluminación.1. Trampa en la vía: Instalaban estratégicamente dispositivos artesanales construidos con tubos de PVC y puntas metálicas en la carpeta asfáltica para ponchar las llantas de los vehículos en movimiento.2. Emboscada y retención: Al detenerse las víctimas a verificar la falla mecánica, eran abordadas por hombres fuertemente armados que las obligaban a internarse en zonas boscosas, manteniéndolas secuestradas durante horas.3. Transferencias forzadas: Mediante intimidación física y el uso forzado de reconocimiento facial, los delincuentes utilizaban datáfonos portátiles para vaciar las cuentas bancarias, cupos de tarjetas y billeteras digitales de los afectados antes de despojarlos de sus vehículos.Elementos incautados durante los allanamientosDurante las intervenciones judiciales, los peritos e investigadores lograron el decomiso de material clave para el proceso de judicialización:4 datáfonos inalámbricos utilizados para las transacciones bancarias no autorizadas.10 artefactos punzantes elaborados en PVC para la inmovilización de automotores.16 equipos móviles, tarjetas SIM y 1 arma traumática empleada para intimidar a las víctimas.Varios vehículos retenidos que figuraban como herramientas para la logística de los atracos.Los detenidos fueron puestos a disposición de la Fiscalía General de la Nación para responder por los delitos de concierto para delinquir, secuestro extorsivo, hurto calificado y agravado, y uso no autorizado de terminales de pago.

