abril 15, 2026

Juan Carlos Saldarriaga, exalcalde de Soacha y actual candidato a la Cámara de Representantes, ha demostrado ser un líder que no teme asumir los retos más complejos. Su paso por la administración pública ha estado marcado por obras tangibles en infraestructura, avances significativos en educación y un enfoque social que permitió ampliar la cobertura y la ejecución de programas en beneficio de la ciudadanía.

Durante su gestión en Soacha, dejó una huella con proyectos que transformaron el territorio. Su compromiso con la movilidad, la educación y la inclusión social no solo fue evidente, sino que sentó bases sólidas para el desarrollo del municipio. Sin embargo, su trabajo y liderazgo también despertaron polémica, situación que hoy, lejos de debilitarlo, lo impulsa a alzar la voz contra lo que él denomina los “gamonales” o “patrones de turno” que se han adueñado del poder político.

“Estoy cansado de la misma política, de aquellos que solo gobiernan para unos pocos”, ha afirmado Saldarriaga en diferentes escenarios. Su crítica directa al centralismo político y a la falta de voluntad de muchos líderes tradicionales lo posiciona como una figura distinta, disruptiva y con carácter.

Recientemente, en una visita a Facatativá, Saldarriaga evidenció la crítica situación del hospital local, señalando su incapacidad para atender no solo a los habitantes del municipio, sino también a los de las localidades vecinas. De igual forma, denunció el caos vial que se vive en el ingreso por la variante conocida como “La Cartagena”, donde miles de ciudadanos sufren diariamente debido a la falta de soluciones en infraestructura vial.

Según sus palabras, “los líderes políticos han tenido la oportunidad y el poder para resolver estos problemas, pero simplemente no les ha dado la gana de actuar”. Para Saldarriaga, el poder no puede seguir siendo una olla donde solo comen dos. “Gobernar debe ser para todos, no para unos pocos. Pero el patrón no quiere soltarlo”, afirmó con contundencia.

Con este pensamiento claro y una visión incluyente, reafirma su compromiso de construir una lista sólida y coherente de cara a las próximas elecciones, un proceso que muchos han abandonado por miedo o conveniencia.

En sus recorridos por Cundinamarca, ha manifestado su preocupación por el abandono en que se encuentran municipios como Facatativá, no solo en lo económico, sino también en lo social y empresarial. “Es increíble el atraso en el que está sumido un territorio con tanto potencial. Pero eso no puede seguir así, y me comprometo a gestionarlo”, puntualizó.

Juan Carlos Saldarriaga se proyecta como un líder innato, pero con pantalones. No le teme al poder, pero sí le teme a la indiferencia. Con voz firme y experiencia comprobada, entra en esta nueva etapa política con un mensaje claro: el poder debe servir al pueblo, no a los de siempre

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