DoradaDicen que nadie es profeta en su tierra, y el caso de Daniel Carreño, abogado facatativeño, parece confirmarlo. Sin embargo, su camino no se detuvo ante los obstáculos locales. Hoy, su nombre resuena con fuerza en La Dorada, Caldas, donde ha asumido el importante reto de ser el Personero Municipal para el período 2024-2028.Su llegada a ese cargo no fue sencilla ni inmediata. De hecho, estuvo marcada por una batalla legal contra Orlando Hoyos, quien inicialmente había sido elegido para ocupar la Personería. Carreño interpuso una demanda ante el Tribunal Administrativo de Caldas, buscando la nulidad del acto que lo declaraba electo, argumentando presuntas irregularidades en el proceso.Finalmente, y tras un proceso riguroso, Carreño logró consolidarse en el cargo. Hoy, desde la institución encargada de vigilar y defender los derechos de los ciudadanos, trabaja con un enfoque claro: servicio transparente, ético y cercano a la comunidad.Un perfil marcado por la veeduría ciudadana y la defensa socialDaniel Carreño no es ajeno a las luchas sociales ni a los procesos de control ciudadano. Durante años, ha participado activamente en veedurías y seguimientos a temas de alto impacto social, lo que le ha permitido conocer de cerca las problemáticas que aquejan a la región.Uno de los temas más críticos que enfrenta La Dorada —y al que Carreño le ha puesto el ojo— es el suministro de agua potable, un problema que afecta de manera grave a los habitantes del municipio, especialmente en un contexto de altas temperaturas y cambios climáticos que agravan la situación. A esto se suma la inseguridad que preocupa a comerciantes, empresarios y ciudadanos, y que requiere atención urgente desde las instituciones públicas.Una Personería al alcance de todosCarreño ha asumido este reto con la convicción de que la Personería debe estar cercana al pueblo, actuando como defensora real de los derechos fundamentales y no como una entidad burocrática más. Enfrentar a los poderosos, denunciar lo que está mal y acompañar a quienes no tienen voz ha sido parte de su trabajo diario.Persistente, resiliente y tolerante, Daniel Carreño representa una nueva generación de funcionarios comprometidos con el cambio real desde lo institucional. Desde La Dorada, su ejemplo resuena como una lección de que los principios y la ética aún tienen cabida en el servicio público.

